*Por Elena Martinez | Vida del Fisio | 8 min de lectura*
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Voy a empezar con una confesion.
En 2017 me invitaron a dar una charla en unas jornadas de fisioterapia en Madrid. En el Hotel Melia Avenida de America, que por cierto el cafe era malo y costaba 4 euros. El tema era dolor cronico, algo que llevaba anios trabajando en consulta. Supuestamente sabia de lo que hablaba.
Supuestamente.
La noche anterior no dormi. Literal. Me pase horas en el sofa del hotel repasando las diapositivas, convencida de que alguien del publico iba a levantarse y decir perdona pero eso que dices es mentira. Me imaginaba a companeros con mas experiencia mirandome con cara de y esta quien se cree que es.
Cuando subi al escenario me temblaban las manos. Javier me habia dicho Elena tu tranquila que lo vas a hacer genial. Facil decirlo desde casa con los ninos.
La charla salio bien. Al menos eso me dijeron. Una senora de Zaragoza me dio su tarjeta y todo. Pero yo baje del escenario sintiendo que habia enganado a todo el mundo.
Eso, amigos, es el sindrome del impostor. Y si trabajas en fisioterapia, probablemente lo conoces de primera mano.
## No eres tu. Somos casi todos.
Cuando hablo de esto con colegas, me sorprende lo comun que es. El otro dia quede con Marta, una amiga de la carrera que ahora trabaja en el Hospital La Fe, y me dijo Elena yo llevo 18 anios en esto y todavia hay dias que pienso que no tengo ni idea de nada. 18 anios.
Fisioterapeutas con 15, 20 anios de experiencia que siguen sintiendose unos farsantes. Que piensan que sus pacientes mejorarian igual con cualquier otro. Que cuando algo sale bien, lo atribuyen a la suerte, y cuando sale mal, a su incompetencia.
Te suena?
Lo curioso es que normalmente los que mas lo sufren son los que mas se esfuerzan. Los que leen, los que se forman, los que se cuestionan su practica. Paradojico verdad? Cuanto mas sabes, mas consciente eres de lo que no sabes. Y eso puede destruirte si no lo gestionas bien.
## Como se manifiesta esto en consulta
Te voy a contar situaciones que me han pasado a mi. A ver si te identificas con alguna.
**Situacion 1:** Llega un paciente derivado de un traumatologo reconocido. En mi caso fue el Dr. Fernandez del Hospital General, enero de 2019. Pense madre mia si me lo manda este medico es porque espera resultados. Y si no lo consigo?
**Situacion 2:** Un paciente mejora claramente con tu tratamiento. Tu primer pensamiento no es que bien lo he hecho sino seguramente habria mejorado igual sin mi. Me paso el mes pasado con una senora de 67 anios, Carmen, que vino con un hombro bloqueado desde hacia 8 meses. Mejoro en 6 sesiones. Y yo pensando bueno es que el tiempo cura.
**Situacion 3:** Lees un articulo que contradice algo que llevas haciendo anios. En lugar de pensar mira nueva informacion para integrar, piensas lo estoy haciendo todo mal soy un desastre de profesional.
**Situacion 4:** Un colega mas joven te pregunta algo y no sabes la respuesta. El otro dia un chico que esta haciendo practicas me pregunto por un test de hombro que yo no conocia. El test de Jobe modificado o algo asi. Senti que deberia saberlo. Que si no lo se con mis anios de experiencia es que soy una incompetente.
Esto me ha pasado tantas veces que ya perdi la cuenta.
## Por que la fisioterapia es terreno fertil para esto
Creo que nuestra profesion tiene ingredientes perfectos para cultivar el sindrome del impostor. Mira te explico.
**Primero**, trabajamos con el cuerpo humano, que es muy complejo. Nadie lo entiende del todo. Ni los que llevan 40 anios, ni los investigadores top de universidades famosas. Siempre hay incertidumbre. Y la incertidumbre alimenta la duda.
**Segundo**, los resultados no siempre son claros. Un paciente mejora. Fue por lo que hiciste? Por el tiempo? Por factores que ni conoces? Es dificil atribuirse el merito cuando hay tantas variables. Mi marido Javier que es arquitecto siempre dice Elena es que vosotros no veis el resultado de vuestro trabajo como yo veo un edificio terminado. Y tiene razon.
**Tercero**, hay mucho postureo en la profesion. Instagram esta lleno de fisios que parecen saberlo todo, que muestran sus tecnicas perfectas, sus clinicas impecables, sus pacientes felices. Hay uno que se llama @fisiopromaximo o algo asi que tiene 200.000 seguidores y cada vez que veo sus videos pienso yo no estoy a la altura.
**Y cuarto**, la formacion continua es un arma de doble filo. Esta bien actualizarse. Pero si cada curso que haces te hace sentir que todo lo anterior estaba mal, acabas en una espiral de inseguridad permanente. El anio pasado hice un curso de puncion seca en Barcelona, 800 euros el fin de semana, y sali pensando que todo lo que habia hecho antes era basura.
## Lo que he aprendido a base de golpes
No te voy a vender soluciones magicas porque no las tengo. Pero si te cuento que me ha ayudado a mi.
**Aceptar que la incertidumbre es parte del trabajo.** No el fallo, sino la naturaleza del trabajo. Tratamos sistemas complejos. No saber todo no te hace mal profesional, te hace honesto. Esto me lo dijo mi antigua jefa del hospital, Teresa, una mujer de 60 anios que llevaba toda la vida en traumatologia. Me dijo Elena el dia que creas que lo sabes todo es el dia que tienes que preocuparte.
**Hablar de esto.** Cuando empece a contarle a colegas que me sentia asi, descubri que les pasaba lo mismo. Hay algo liberador en saber que no estas sola. El sindrome del impostor se nutre del silencio. Ahora tengo un grupo de WhatsApp con 4 companeras de profesion y nos apoyamos mutuamente. Suena cursi pero funciona.
**Llevar un registro de victorias.** Suena tonto, pero funciona. Tengo una carpeta en el movil donde guardo mensajes de pacientes que me han agradecido algo, casos que salieron bien, pequenos logros. La carpeta se llama Para Dias Malos. Original no es. Cuando estoy en un dia complicado, la abro. Ayuda a contrarrestar el sesgo negativo.
**Dejar de compararte con internet.** Lo que ves en redes es una version editada de la realidad. Nadie publica sus fracasos, sus dudas, sus pacientes que no mejoran. Si te comparas con eso, siempre vas a perder. Yo deje de seguir a ese @fisiopromaximo y me va mucho mejor la verdad.
**Permitirte no saber.** Decirle a un paciente no lo se pero lo voy a investigar no te hace peor fisio. Te hace humano. Y curiosamente, suele generar mas confianza que fingir que lo sabes todo. La semana pasada un paciente me pregunto por un suplemento que se llama colagenoXpert o algo asi. Le dije mira no lo conozco dejame que lo mire y te digo. Me dio las gracias por ser honesta.
## Una reflexion final
Despues de aquella charla en Madrid, en el Melia Avenida de America con el cafe de 4 euros, una companera se me acerco. Era de Valladolid creo. Me dijo que le habia encantado la presentacion, que habia sido muy util. Le confese que habia estado aterrorizada, que sentia que no sabia suficiente para estar ahi.
Me miro y me dijo Elena si los que dudan no hablan solo quedan los que estan seguros de todo. Y esos son los peligrosos.
Se me quedo grabado. Creo que se llamaba Lucia pero no estoy segura.
Asi que si estas leyendo esto y te sientes un fraude, quiero que sepas algo. Probablemente eres mejor profesional de lo que crees. El simple hecho de que te cuestiones ya te pone por delante de muchos.
El sindrome del impostor no desaparece. Al menos a mi no me ha desaparecido. Pero se puede gestionar. Y se puede hablar de ello. De hecho, creo que deberiamos hacerlo mucho mas.
Te has sentido asi alguna vez? Me encantaria leerte en los comentarios. A veces solo saber que no estas solo ya ayuda.
Un abrazo
**Elena**
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