Burnout en fisioterapia: Mi historia y como sali de ahi

*Por Elena Martinez | Vida del Fisio | 12 min de lectura*

Agosto de 2018.

Hacia un calor horrible en Valencia, 38 grados, y yo estaba en el sofa de mi casa sin poder moverme. No fisicamente. Fisicamente estaba bien. Pero mentalmente estaba rota.

Javier me miraba sin saber que hacer. Los ninos estaban en casa de mi suegra en Gandia, menos mal, porque no queria que me vieran asi. Lucas tenia 6 anios entonces, Marta 3. No entenderian por que mama lloraba todo el rato.

No me reconocia.

Llevaba 15 anios siendo fisioterapeuta. Habia montado mi clinica dos anios antes, FisioVida, en la calle Xativa 34, entre la peluqueria de Loli y el estanco de Jose. El sueno de mi vida. Y ahora no podia ni pensar en volver alli.

Esta es mi historia de burnout. La cuento porque creo que hay muchos companeros que estan pasando por algo parecido y no se atreven a hablarlo. Y porque si yo hubiera leido algo asi hace unos anios, quizas habria actuado antes.

## Como empezo todo

El burnout no llega de un dia para otro. Es lento. Insidioso. Como una olla a presion que va acumulando y acumulando hasta que explota.

Yo lo empece a notar a finales de 2017. Me costaba levantarme por las mananas. Antes me despertaba a las 6:30 sin alarma, con ganas de ir a la clinica. Ahora necesitaba tres alarmas y me quedaba mirando el techo pensando no puedo con otro dia.

Los pacientes me agotaban. Y mira que yo siempre he sido de las que disfruta escuchando a la gente. Pero de repente cada historia de dolor me pesaba. Cada queja. Cada persona que entraba por la puerta era una carga mas.

Empece a cometer errores. Olvide citas. Confundi nombres. Un dia le puse a una paciente el tratamiento de otra. Se llamaba Amparo, 67 anios, venia por un hombro. Le empece a tratar la rodilla. Se dio cuenta ella antes que yo. Me queria morir de la verguenza.

Pero seguia. Porque eso es lo que hacemos no? Tirar para adelante. Aguantar. Ya descansare en vacaciones.

## Los sintomas que ignore

Ahora mirando atras veo todas las senales que ignore.

**El insomnio.** Me despertaba a las 4 de la manana pensando en pacientes. En cosas que tenia que hacer. En facturas. En si estaba haciendo bien mi trabajo. Me daban vueltas la cabeza y ya no podia dormirme.

**La irritabilidad.** Le contestaba mal a Javier por cualquier tonteria. Una vez le grite porque habia dejado los platos sin fregar. Platos. Le grite por platos. Ese no soy yo.

**Los dolores fisicos.** Me dolia la espalda constantemente. La cabeza. El estomago. Fui al medico de cabecera tres veces. Me hicieron analiticas, todo bien. Es estres me dijo la doctora Navarro. Ya. Estres.

**El aislamiento.** Deje de quedar con amigas. Deje de correr, que era mi valvula de escape. Llegaba a casa y me tiraba en el sofa. No queria hablar con nadie.

**La despersonalizacion.** Esto es dificil de explicar. Es como si vieras tu vida desde fuera. Como si fueras un robot haciendo movimientos automaticos. Tratar paciente, cobrar, siguiente. Sin sentir nada.

Mi amiga Marta, la del Hospital La Fe, me llamo un dia de abril. Me dijo Elena te noto rara, que te pasa. Le dije nada, estoy cansada. Mentira. Pero no sabia como explicarlo.

## El dia que todo exploto

Fue un martes. 7 de agosto de 2018. Me acuerdo perfecto.

Tenia 8 pacientes ese dia. El primero a las 9. Me desperte a las 7 con un nudo en el estomago. Me duche, me vesti, desayune. Todo normal. Cogi el coche para ir a la clinica, 10 minutos desde casa.

Y cuando llegue al parking de la calle Xativa, no pude bajar del coche.

Literal. Me quede ahi sentada, con el motor apagado, mirando la puerta de la clinica. Y empece a llorar. Un llanto que no podia parar. Me temblaba todo el cuerpo.

Llame a Rosa, mi ayudante, y le dije que cancelara todo. Que estaba enferma. Ella me pregunto que te pasa Elena, quieres que vaya. Le dije que no, que ya me encontraria mejor.

Volvi a casa. Javier se habia ido a trabajar. Me meti en la cama y no sali en 3 dias.

Al cuarto dia Javier me dijo Elena o vas al medico o te llevo yo. Fui.

## El diagnostico y la baja

La doctora Navarro me escucho durante 20 minutos. Le conte todo. El agotamiento, el insomnio, el llanto, la sensacion de no poder mas. Me hizo un cuestionario, el test de Maslach creo que se llama.

Me dijo Elena, tienes un sindrome de burnout severo. Te voy a dar la baja.

Dos meses.

Dos meses sin trabajar. Sin ver pacientes. Sin ir a la clinica. Al principio pense que era imposible. Quien iba a llevar la clinica? Que iban a pensar mis pacientes? Iba a perderlo todo?

Javier me dijo Elena la clinica puede esperar, tu salud no. Y mi padre, que todavia vivia entonces, me llamo desde el pueblo y me dijo hija, el trabajo no vale nada si tu no estas bien. El siempre tan

sabio.

Rosa se encargo de la clinica. Cancelo los pacientes de las dos primeras semanas, luego trajo a una companera suya para cubrir. Perdi algunos pacientes, si. Pero menos de los que pensaba.

## Lo que hice durante la baja

Las primeras dos semanas no hice nada. Literal. Dormia, veia series, lloraba a ratos. Javier me llevaba el desayuno a la cama. Me sentia inutil y culpable por no hacer nada.

Luego empece a ir a terapia. Una psicologa que se llama Ana, en la calle Colon, 65 euros la sesion. Caro. Pero lo mejor que he hecho en mi vida.

Con Ana trabaje muchas cosas. Mi perfeccionismo. Mi incapacidad para decir que no. Mi tendencia a cargar con los problemas de todo el mundo. Mi identidad completamente fusionada con mi trabajo. Si no soy fisioterapeuta, quien soy?

Tambien empece a hacer cosas que habia abandonado. Volvi a correr, despacio, 20 minutos al principio. Quede con amigas. Lei novelas que no fueran de fisioterapia. Cocine recetas nuevas.

Y hable con Javier. Mucho. De como me sentia, de que necesitaba, de que tenia que cambiar cuando volviera al trabajo. El pobre habia estado aguantando mis

durante meses sin saber que hacer.

## La vuelta y los cambios que hice

Volvi a la clinica en octubre. Despacio. Los primeros dias solo 4 pacientes. Luego 5. Luego 6. Nunca volvi a los 8 o 9 que hacia antes.

Hice cambios importantes.

**Reduje mi agenda.** Ahora veo maximo 6 pacientes al dia. Antes veia 8 o 9. Gano menos dinero? Si. Pero llego a casa pudiendo jugar con mis hijos en vez de tirarme en el sofa como un zombi.

**Puse limites.** Ya no contesto WhatsApp de pacientes fuera de horario. Antes contestaba a las 10 de la noche consultas que podian esperar al dia siguiente. Ahora tengo un mensaje automatico que dice atiendo mensajes de lunes a viernes de 9 a 19h.

**Deje de llevarme el trabajo a casa.** Parece obvio pero yo antes llegaba a casa y seguia pensando en casos, en tratamientos, en lo que tenia que hacer manana. Ahora cuando cierro la clinica, cierro mentalmente tambien.

**Empece a supervisar casos.** Una vez al mes quedo con Teresa, mi antigua jefa del hospital, y le cuento casos que me preocupan. Eso de cargar sola con todo no funciona.

**Volvi a terapia cuando lo necesito.** Ya no voy todas las semanas pero cuando noto que empiezo a caer en patrones antiguos, pido cita con Ana.

## Senales de alarma para ti

Si estas leyendo esto y algo te suena, aqui van algunas preguntas.

Te cuesta levantarte por las mananas para ir a trabajar? No el tipico

de lunes, sino una resistencia real, fisica.

Has dejado de disfrutar con cosas que antes te gustaban? El deporte, los amigos, las

, lo que sea.

Sientes que estas en piloto automatico? Que haces las cosas mecanicamente sin sentir nada?

Te irritas con facilidad? Con pacientes, con familia, con cualquiera?

Tienes sintomas fisicos sin causa clara? Dolores de cabeza, de espalda, problemas digestivos, insomnio?

Sientes que no eres suficiente? Que por mucho que hagas, nunca es bastante?

Si has dicho que si a varias de estas, para. En serio. Para y pide ayuda. No esperes a llegar donde llegue yo.

## Una reflexion final

El burnout no es debilidad. No es falta de vocacion. No es que no sirvas para esto.

El burnout es lo que pasa cuando das mas de lo que tienes durante demasiado tiempo. Y en nuestra profesion, donde cuidamos a otros todo el dia, es muy facil olvidarse de cuidarnos a nosotros mismos.

Yo pense que aguantaria. Que era fuerte. Que ya descansaria luego. Y casi pierdo mi profesion, mi salud, y mi familia por

.

Ahora cuando veo a companeros que van

, que no paran, que llenan sus agendas hasta

, me preocupo. Porque me veo a mi hace unos anios.

Si estas ahi, si estas leyendo esto reconociendote, te pido una cosa. Habla con alguien. Un amigo, un familiar, un profesional. No tienes que resolverlo solo.

Y si ya has pasado por esto y has salido, cuentalo. Porque cada historia que se comparte ayuda a otro que esta en silencio.

Un abrazo fuerte

**Elena**

*Este articulo es personal y no pretende sustituir ayuda profesional. Si crees que estas sufriendo burnout, consulta con tu medico o un psicologo.*

*Te ha servido? Compartelo con algun colega. Y si quieres contarme tu historia, te leo en comentarios o en elena@blogdelfisioterapeuta.com*

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